Todas parimos en algún momento de la vida.
Parimos por la vagina, la panza o el corazón.
Parimos la vida, parimos las ausencias, los desamores y las injusticias.
Y mientras parimos se dilata.
Se dilata nuestra anatomía, la paciencia y el tiempo.
Ese tiempo que a veces parece eterno, y duele, “fue un parto” dicen.
Porque en el transcurso de la vida, todas parimos alguna vez.
Parimos con sangre, meconio, lágrimas, risas o silencios.
Parimos a un ser que llora para poder sobrevivir inflando sus alvéolos pulmonares, o parimos para llorar a aquel que no pudo llegar al momento porque se fue antes de llegar a sentirlo.
Parir duele, duele atravesar esos momentos que nos marcan la vida para siempre. Duele pero vale la pena sentirlo.
Duele darnos cuenta que no todo es lo que parece, y que la cosa es así, “sálvese quien pueda”.
Duelen las despedidas y los “hasta siempre”.
Duelen las mentiras y las deslealtades.
Pero más duelen las injusticias, la unidireccionalidad y ser prejuzgado.
Acaso podríamos comparar el dolor del parto con ciertos golpes de la vida?
Porque no siempre esos golpes terminan en un llanto, o sí, pero que podrían ser de alivio, crecimiento y nuevas fortalezas.
Yo pienso que todas parimos alguna vez en la vida, o dos, o tres.
Y el dolor es parecido, y quien lo soporta es nuestra genitalidad.
Nuestra vagina es poderosa, nuestro útero domina por sobre todas las cosas, su autonomía se expresa aún cuando ya ni quedan rastros de él, como si fuera miembro fantasma, que aunque no esté físicamente se siente su presencia.
Se podría decir que parimos de varias formas, y cada una a su manera.
Porque para dilatar la vagina o el cuello del útero muchas veces no hace falta parir de manera convencional.
La necesidad de que nuestras emociones salgan para afuera dilata nuestra ginecología, haciéndonos doler hasta el huesito más pequeño.
Cada cual tuvo su parto en la vida, uno, dos o miles.
Algunos salen con nombre, otros se olvidan y la gran mayoría nos dejan marcadas para siempre.
Y así se ve cuando parimos, la vida se dilata, y todo lo que sucede, logra fortalecernos.
Ph: @parteramidwifery














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