Cómo es que un tacto vaginal puede desencadenar el trabajo de parto? Es cierto?
El tacto vaginal como inducción al parto forma parte de una técnica llamada Despegamiento de membranas o Hamilton.
Pero éste no es un simple tacto, en esta técnica el obstetra “separa las membranas a nivel del cuello uterino” haciendo un giro de 360 grados con los dedos. Esto produce liberación de sustancias llamadas prostaglandinas que actúan en el cuello del útero y lo ablandan, estas sustancias también generan mayor respuesta a la oxitocina generada por nuestro propio cuerpo durante el trabajo de parto, generando una disminución del período de latencia al parto y disminución del uso de oxitocina sintética.
Esta maniobra requiere cierta dilatación, y en caso de que el cuello se encuentre cerrado puede realizarse masaje del mismo.
Qué riesgos puede traer hacer esta maniobra?
Puede presentar algunos riesgos teóricos como infección o ruptura prematura de membranas, sangrado en casos de placentas previas o bajas no diagnosticadas o dolor durante el procedimiento; pero sin esto generar aumento de la morbimortalidad materna ni fetal ya que estas complicaciones son poco frecuentes en un embarazo controlado y de bajo riesgo, sin ninguna patología preexistente.
Presenta mejor respuesta en pacientes que cursan su primer embarazo, que llegando a la semana 40 aún no hayan tenido modificaciones en su cuello uterino como reblandecimiento y dilatación.
Hacer esta maniobra no garantiza que se desencadene el trabajo de parto, ya que su respuesta es incierta, por lo que no se recomienda como método de inducción cuando se requiere una respuesta rápida.
Algunos trabajos señalan buenos resultados como método para reducir el número de pacientes que excede las 41 semanas de gestación. Explicando que luego de la semana 41 el embarazo se denomina “en vías de prolongación” y hay que finalizarlo antes de la semana 42 ya que existen riesgos para el bienestar del bebé y la mamá.
Se puede repetir el procedimiento en varias oportunidades, es decir que si nuestro médico nos despegó membranas a las 39 o 40 semanas, podría repetirlo en el próximo control.
El despegamiento de membranas se ofrece a partir de la semana 38, explicando riesgos y beneficios, en toda paciente destinada a parto vaginal.
- Resumiendo, la maniobra de Hamilton o despegamiento de membranas puede realizarse a partir de la semana 38, en una mujer apta para parto vaginal. Se puede repetir el procedimiento en varios controles y no garantiza al 100% el desencadenamiento del trabajo de parto.
Como todo procedimiento obstétrico debe ser hablado con la paciente, explicando riesgos y beneficios, garantizando el bienestar materno-fetal.














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