A lo largo de nuestra vida como adultos, vamos a enfrentar muchos desafíos. Hablar con las niñas y niños sobre cosas personales o cambios biológicos, puede ser algo complicado e incómodo. Sin embargo, parte de nuestro rol como adultos, es poder brindar la información necesaria para que se enfrenten a la vida con la mayor cantidad de herramientas posibles.

¡La menstruación es parte de esto!

Por eso, decidimos crear este manual. Una herramienta sencilla para que sepas como encarar esta charla con tus hijos o niños de tu entorno.

Un poco nos gusta llamarlo: “Estar preparados para lo inevitable”. La crianza es un proceso que empieza desde que nacen y eventualmente, vas a tener que hablar con los niños que te rodean sobre pubertad y menstruación.

Lo mejor es estar preparados para que ellos también sepan qué esperar para que no hayan sorpresas ni miedos

¿Por dónde empezar?

Mirar hacia adentro 

Es importante saber dónde estamos parados. Esto no solo incluye lo que la niña sepa sobre menstruación, sino también tu educación menstrual.

A veces, creemos que sabemos todo porque ya lo transitamos, pero nadie te exige que seas un experto. Vos también estás aprendiendo.

Las cosas ya no son como antes. Puede ser que vos, no te hayas criado con una mentalidad positiva sobre la menstruación, pero no por eso se lo vas a trasladar a la niña o al niño.

Desaprender tambien forma parte de este proceso. Si hace falta cambiar el chip, este es un buen momento para hacerlo.

Por eso, te invitamos a que reflexiones sobre cómo fue tu pubertad, lo que sentiste, lo que te decía tu mama y tus abuelas. Las cosas que te gustarían que fueran diferentes, y aquellos valores o enseñanzas que crees que vale la pena transmitir.

Mirar hacia afuera

Muchas veces son los niños quienes empiezan a preguntar: “Qué es eso que tenés en el baño?” “¿Cómo se usa eso?”

Lo importante, es siempre contestar de una manera clara, pero simple. Usando un vocabulario que puedan entender. Siempre es mejor encararlo con una actitud positiva y que empodere.

Puede ser que nunca le surja esa curiosidad. En este caso, te toca empezar la conversación a vos. Siempre es lindo que compartas tu experiencia. Saber que vos transitaste por lo mismo, hará que se sienta más confiada.

¿En qué momento plantear la conversación?

Muchas niñas pueden estar contentas por la llegada de la menstruación. Otras, pueden sentirse agobiadas. Cuanto antes puedas empezar a compartirle información, mucho mejor.

Usualmente, la primera menstruación suele darse alrededor de los 12 años, pero muchas niñas comienzan a menstruar a los 9 años.

Si empezás a educar desde temprana edad, contará con información sobre lo que está sucediendo en su cuerpo y los cambios no serán tan shockeantes. 

Lo mejor es estar preparados para que ellos también sepan qué esperar para que no hayan sorpresas ni miedos

Primero lo primero

Para que los niños puedan identificar los cambios en su cuerpo, es necesario que lo conozcan. Por eso, siempre empezá hablando de manera abierta sobre cada parte. Usando los nombres correctos: vagina, vulva, mamas, pezón, areola, pene, testículos.

Esto va a facilitar a las infancias a reconocer y descubrir su cuerpo. También es importante que sepa que no todos los cuerpos son iguales, ni tienen el mismo tiempo.

Fases de la pubertad

Se denomina pubertad a la fase final del periodo de crecimiento de los niños. Durante esta etapa se producen cambios físicos y biológicos para, finalmente, convertirse en adultos.
La adolescencia es solo el periodo entre la pubertad y el cese del crecimiento.

Todo empieza con cambios hormonales.

¿Qué son las hormonas?

Funcionan como mensajeros del cuerpo. Se encargan de transportar información de un lado a otro y provocar cambios físicos.
Durante la pubertad se produce un aumento de los niveles hormonales, esto indica que tu cuerpo se está preparando para los cambios.
Estos cambios se dan de forma progresiva y en diferentes fases: Telarca, pubarca y menarca.

¿Qué cambios físicos esperar?

Como siempre, nada en nuestra biología está tallado en piedra, cada niña tiene su tiempo y cada cuerpo es un mundo. A veces, estas etapas se solapan y no es tan fácil identificar una de otra.
Veamos fase a fase, qué cambios esperar:

Telarca.

En las niñas empieza con la aparición del botón mamario. Es un pequeño bulto en la zona del pezón. Puede darse en ambos pechos a la vez o, aparecer de un lado, y luego en otro.
Es posible que cuando esto suceda empiece a sentir una molestia o un roce con la ropa.
Las mamas continuarán creciendo hasta adquirir la forma adulta.
La aparición del botón mamario, marca el inicio de la pubertad y este cambio es el que desencadena uno muy importante, llamado empujón puberal. Como su nombre lo indica, se caracteriza por un crecimiento acelerado. En esta etapa vas a notar que cambia de talle de calzado rápidamente, que la ropa que usaba hace dos meses, ya no le entra. Este es el reflejo de un crecimiento acelerado, el famoso “estirón”.

Pubarca.

Empiezan a aparecer pelos Los primeros son lacios y finos. Poco a poco, se irán rizando, oscureciendo y engrosando.
¿Dónde puede aparecer los vellos? En las axilas, piernas, brazos y pubis. Primero tendrán una distribución desordenada, pero aparecerán más y la zona se irá poblando.
Esta fase puede estar acompañada de otros cambios:
-Ensanchamiento de cadera
-Aumento del flujo vaginal
-Piel levemente más grasa y aparición de algunos granitos.
-Cambios en el olor y el sudor.

Menarca.

Empieza cuando la niña ya está preparada para la primera menstruación. Usualmente, se da entre 2-3 años luego de la aparición del botón mamario.
La edad del primer sangrado vaginal varía entre 9 y los 16 años, aunque lo más habitual es que ocurra entre los 11 y los 12 años.

Los cambios que son más dificil de medir

Muchas niñas pueden estar contentas por la llegada de la menstruación. Otras, pueden sentirse agobiadas. Cuanto antes puedas empezar a compartirle información, mucho mejor.

Seguramente, cuando vos transitabas tu adolescencia, sentías algunas diferencias con tus padres. Esto también es parte del proceso, pero vos estas para acompañarla con paciencia y amor en esta nueva etapa. Aprender y desaprender.

¿Y si llega muy pronto o no llega? 

La aparición de la primera menstruación dependerá de varios factores: genéticos, estado nutricional, estado de salud, nivel de actividad física y hasta estado socioeconómico.

Si el sangrado menstrual llega antes de los 8 años, habrá que evaluar, con su pediatra y un gineco infantojuvenil, si está transitando una pubertad precoz. Allí, se evaluará la causa y seguramente se acompañará la situación para que el sangrado vuelva a aparecer en una edad más adecuada para su desarrollo. Las causas son varias, y eso se estudiará de forma personalizada.

Si pasados los 16 años, el sangrado menstrual no aparece, también deberá evaluarse el por qué, ya que a esa edad se espera que hormonalmente estemos preparados para nuestra menstruación.

La presencia de un sangrado menstrual mensual refleja equilibrio en nuestra salud hormonal, nutricional y emocional.

Si tenés dudas o te preocupa, no dudes en consultar con tu pediatra para que evalúe el caso en particular. Lo importante es tratar de encarar la situación con información y no entrar en crisis.
Cada cuerpo es un mundo.